Más allá del prejuicio. En defensa de la literatura juvenil
CAROLINA CORTÉS
Instituto de Investigación en Humanidades y Ciencias Sociales,
Universidad Autónoma del Estado de Morelos
ana.cortesr@uaem.edu.mx
Publicado: 1-12-2025
La literatura juvenil abarca una parte importante del mercado en la actualidad, tanto así que The New York Times tiene tres secciones en su lista de Best Sellers, siendo estas Children’s & Young Adult Series, Young Adult Hardcover y Young Adult Paperback. A pesar de que sabemos que la literatura juvenil se está consumiendo y teniendo un gran impacto en el mercado —y dicha lista es uno de los indicativos que lo demuestra—, en comunidades lectoras o en la sección de comentarios de creadoras o creadores de contenido literario en redes sociales como TikTok o Instagram se pueden encontrar comentarios desestimando su valor, juzgando estos libros e incluso a sus lectores, argumentando que “esa no es literatura de calidad o de verdad”, o que “es demasiado simple y carece de profundidad”, comparando a la literatura juvenil con títulos emblemáticos y reconocidos de la literatura clásica cuyos mensajes e historias han trascendido en el tiempo. Estos comentarios son una muestra de los prejuicios que existen hacia la literatura juvenil sin un análisis real de sus aportes, lo cual merece ser cuestionado y analizado críticamente.
Aunque la etiqueta “literatura juvenil” se popularizó en el año 2012 gracias al libro Bajo la Misma Estrella escrito por John Green, la literatura juvenil tiene antecedentes desde el siglo XVII, como lo menciona Mónica Romero Girón en su artículo Literatura infantil y juvenil: una historia interminable, donde expone que John Locke, un pensador de la época, cuestionaba la idea de que los libros para niños debían limitarse a la instrucción moral, mientras defendía que los lectores jóvenes podían aprender a través del entretenimiento. Años después, durante el siglo XIX surgen grandes obras clásicas que crearon mundos de fantasía, como lo son Pinocho de Carlo Collodi, Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll y Peter Pan de James Matthew Barrie, que aunque están catalogados como literatura infantil, son obras que fueron precursoras para la actual literatura juvenil, ya que en un principio estas obras estaban dirigidas a jóvenes, no únicamente a niños. En consecuencia, aunque la etiqueta de literatura juvenil se popularizó en años recientes, esta no lo es, sino que cuenta con una trayectoria que la hizo ser lo que es en la actualidad.
A pesar de su historia, la literatura juvenil actual recibe diversas críticas, afirmando que sus tramas son simples, predecibles o carentes de profundidad, incluso considerándola como algo centrado en la fantasía o el drama adolescente, alejando a los lectores de “temas serios”.
Sin embargo, un ejemplo que contradice esta percepción es la trilogía escrita por Suzanne Collins: Los Juegos del Hambre, publicados originalmente en idioma inglés entre los años 2008 a 2010, cuya trama sigue a la protagonista Katniss Everdeen, quien se ve obligada a participar en el evento anual que realiza El Capitolio llamado Los Juegos del Hambre, en el cual dos tributos de cada uno de los doce distritos deben matarse entre sí hasta que sólo quede un vencedor. Esta trilogía expone temas como la desigualdad social, la pobreza extrema, el abuso de poder, la violencia como una herramienta de control que El Capitolio ejerce sobre los doce distritos y las consecuencias de la guerra.
Normalmente se cree que la literatura juvenil sólo tiene géneros como el drama, la aventura, el romance; y temas sencillos como el primer amor, la vida en la secundaria, pero me parece que Los Juegos del Hambre es uno de los mejores y más reconocidos ejemplos para rebatir esta idea, ya que esta trilogía contradice la noción de que la literatura juvenil no invita a la reflexión y al análisis crítico, tratando con seriedad problemáticas sociales complejas.
Autores cuyos libros están dirigidos a adolescentes como Brandon Sanderson con su trilogía Nacidos de la Bruma o su saga El Archivo de las Tormentas, con una construcción de mundos de fantasía impecable y personajes complejos mientras habla sobre política y hace crítica a las clases sociales. Del mismo modo, R. F. Kuang, escritora de obras como Babel y La Guerra de la Amapola, donde hace crítica social y política sobre el colonialismo, la apropiación cultural y el poder combinando estos temas con mundos y sistemas de magia complejos. Ambos casos demuestran la complejidad narrativa y conceptual que existe dentro de la literatura juvenil.
Por otro lado, autores de libros con lenguaje y temas más sencillos de entender y seguir como Un Monstruo Viene a Verme, donde Patrick Ness y Siobhán Dowd utilizan como recurso las visitas que le hace un monstruo a un niño pequeño para hablar sobre la pérdida de un ser querido y cómo sobrellevarlo; o La Sociedad Secreta de Brujas Rebeldes de Sangu Mandanna, donde se habla de temas como la soledad, cómo el tipo de crianza de un niño afecta a sus relaciones cuando es adulto y que una familia no siempre está formada por lazos de sangre; o Parte de tu Mundo de Abby Jimenez, donde a través de una historia de amor habla sobre clases sociales, prejuicios, relaciones abusivas y seguir el camino que una persona quiere y va forjando por sí misma. Estos libros son ejemplo de cómo, a través de tramas y lenguaje sencillo, pueden mostrar la cotidianidad de la vida y generar reflexiones en el lector.
Por otra parte, esto no quiere decir que todos los libros de literatura juvenil deban cumplir con estos requisitos o abordar estos temas, sino que también puede haber obras que sirvan para desconectar un tiempo de la realidad o para simplemente entretener. Por lo tanto, la simpleza en el lenguaje de algunos no es un defecto, sino lo contrario, ya que puede ayudar a las personas a formar un hábito y gusto lector. Toda literatura que cuestione, transforme o genere emociones merece ser tomada en serio. Sin importar el público al que esté dirigida, no tiene que justificarse más allá de la capacidad que tiene para generar experiencias y sentimientos significativos en sus lectores.
Bibliografía
Romero Girón, M. (2021, 1 de marzo). Literatura infantil y juvenil: una historia interminable. Letras Libres. https://letraslibres.com/revista/literatura-infantil-y-juvenil-una-historia-interminable/
Referencias
Castillo Acevedo, A., Campos Maura, E., & López Mariño, G. M. (2024). La narrativa en la literatura juvenil. Una aproximación a la obra de Carlo Frabetti. ANILIJ (Anuario de Investigación en Literatura Infantil y Juvenil), 22, 78-92. Recuperado de: https://doi.org/10.35869/ailij.v0i22.5340
Galiana, Y. (2025, 15 de abril). Qué es la literatura juvenil y cuáles son sus características. Lecturalia. https://www.lecturalia.com/blog/2025/04/15/que-es-la-literatura-juvenil-y-cuales-son-sus-caracteristicas/
TEDx Talks. [TEDx Talks] (09 de abril de 2020). La literatura juvenil es basura | Claudia Ramírez Lomelí | TEDxCiudadVictoria [Archivo de video]. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=aoSLQ2vVZkg
The New York Times. (s. f.). Best Sellers – Series Books. The New York Times. https://www.nytimes.com/books/best-sellers/series-books/
The New York Times. (s. f.). Best Sellers – Young Adult Hardcover. The New York Times. https://www.nytimes.com/books/best-sellers/young-adult-hardcover/
The New York Times. (s. f.). Best Sellers – Young Adult Paperback Monthly. The New York Times. https://www.nytimes.com/books/best-sellers/young-adult-paperback-monthly/
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