¿Aslan es mujer y Snape es negro? Aquí vamos otra vez
MARIEL CAMACHO
Instituto de Investigación en Humanidades y Ciencias Sociales
Universidad Autónoma del Estado de Morelos
mimichaslichas@gmail.com
Publicado: 1-12-2025
El término inclusión se ha vuelto muy popular últimamente, y aún más si va acompañado de la palabra forzada. En los últimos años se ha buscado una representación de los diferentes grupos de personas y grupos minoritarios, en las diferentes producciones y espacios de entretenimiento (por supuesto que entre ellos entran las producciones de Hollywood). Por ejemplo: personas de color, la comunidad LGBT+, o bien, más mujeres como líderes fuertes.
El punto no solo era ver diferentes grupos protagonizando grandes producciones, sino dar un espacio de visibilidad a estos grupos minoritarios y crear un lazo con el sector del público que se pueda sentir verdaderamente representado por estos personajes en la pantalla grande.
Bueno, pronto surgiría la disconformidad de las audiencias y con ello el término inclusión forzada. Resulta que con esta nueva inclinación a la representación de diversas comunidades, vendrían remakes (una nueva versión de una película ya existente), de historias que ya eran no solo bien conocidas, sino también amadas por el público.
Existen conversaciones sobre cómo estos sectores de la población podrían tener su propia historia, en vez de volver a contar una con la que el público ya está familiarizada. Por ejemplo, cuando en septiembre del 2024 la actriz Jenna Ortega declaró que ella preferiría una historia original para protagonistas mujeres, donde ellas puedan tener su propio espacio representando a un personaje completamente original. Esto fue cuando le preguntaron sobre un cambio de género para una nueva versión de El joven manos de tijera, donde Edward Scissorhands ahora sería Edith Scissorhands.
Las grandes productoras y los medios también han dicho que estas versiones son una reimaginación de las historias que ya conocíamos en forma de justificación, pero eso no ha sido argumento suficiente para todos. Y así es como llegamos aquí: la nueva serie de Harry Potter y las nuevas películas de Las Crónicas de Narnia.
En cuanto a la nueva serie de Harry Potter, dirigida por Mark Mylod, la conversación en línea ha sido sobre el elenco confirmado para los personajes adultos: Paapa Essiedu, actor británico de origen ghanés, como Severus Snape. El personaje, interpretado anteriormente por el difunto actor Alan Rickman, es descrito en los libros con cabello negro y grasiento que cae sobre su rostro, nariz ganchuda y tez pálida.
La polémica sobre Snape siendo interpretado por una persona de color no solo ha tocado puntos como que la descripción física del personaje no encaja con su intérprete, si no que los fanáticos han analizado cómo este cambio afectaría por completo su relación con otros personajes. Por ejemplo, en el primer libro Harry sospecha que el villano es Snape. Las personas que siguen de cerca la saga han argumentado que se vería mal para el personaje de Harry sospechar del único profesor de color. Además, la interacción de Snape con otros adultos de la saga haría parecer que los personajes: James Potter, Sirius Black, Remus Lupin y Peter Pettigrew (Los Merodeadores) tienen algún tipo de problema racial. Esto por que en adición al roce que los personajes ya tienen en los libros y películas predecesoras, sería añadir que cuatro niños blancos tienen algo en contra del único niño de color. Por supuesto que los fanáticos de la saga no quieren que personajes queridos puedan ser malinterpretados y parecer racistas.
Por otra parte, Las Crónicas de Narnia, tienen más un problema de género. A finales de marzo de 2025 se dió a conocer que Meryl Streep está en negociaciones para dar voz al personaje de Aslan en la nueva versión de la saga; películas dirigidas por Greta Gerwig. Aunque negociaciones significa que aún no sabemos quién definitivamente interpretará a Aslan, la posibilidad de Streep en el papel agitó la esquina narniana de internet. El personaje de Aslan es un león macho, creador, protector y rey de Narnia. Además de representar valores de sabiduría, sacrificio y generosidad, también representa a Jesucristo en la alegoría de su escritor, C.S. Lewis.
Incluso fanáticos que declararon no profesar creencias religiosas mostraron su molestia, ya que la propuesta de una mujer en ese papel no solo es un cambio drástico del personaje y su esencia, sino que es un reemplazo total de personaje. La conversación en línea argumenta que Gerwig quiere imponer su propia visión y perspectiva por encima de la historia ya establecida.
La discusión sobre la inclusión vuelve con usuarios de internet diciendo que estos directores, productores y guionistas deberían crear un espacio para estos sectores de la población en la gran pantalla, uno completamente nuevo, con sus propios personajes. Esto es, sin tomar la idea original de otras personas y cambiar lo que no les parece, ya sea por moral o esperando una mayor ganancia económica. Estemos de acuerdo o no, vamos en círculos con esta conversación. ¿Qué piensas tú?
